¿Cada cuánto tiempo se debe visitar al urólogo?

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    8 de Enero de 2026


    La frecuencia con la que se debe visitar al los urólogos en Cantabria depende de la edad, el sexo, los antecedentes médicos y la presencia de síntomas. No existe una única pauta válida para toda la población, pero sí recomendaciones generales que permiten orientar un adecuado control de la salud del aparato urinario y del sistema reproductor masculino.


    En los hombres jóvenes y sin factores de riesgo, la visita al urólogo no suele ser necesaria de forma periódica si no existen molestias. En estos casos, la consulta está indicada ante la aparición de síntomas urinarios, dolor testicular, alteraciones en la función sexual o cambios detectados durante la autoexploración. La evaluación puntual permite descartar infecciones, trastornos funcionales u otras patologías que requieren tratamiento temprano.


    A partir de los 40 o 45 años, se aconseja iniciar controles urológicos periódicos, especialmente para valorar el estado de la próstata. En varones sin antecedentes familiares de cáncer de próstata, una revisión anual o bianual suele ser suficiente, según criterio médico. Cuando existen antecedentes directos o factores de riesgo relevantes, el seguimiento puede comenzar antes y con mayor frecuencia.


    En edades más avanzadas, las revisiones anuales adquieren mayor importancia. El envejecimiento se asocia a un aumento de problemas prostáticos, trastornos miccionales e infecciones urinarias. La detección precoz de estas alteraciones facilita un manejo más eficaz y reduce complicaciones, como bien sabemos en UROX.


    Las mujeres también pueden requerir atención de profesionales urólogos en Cantabria, sobre todo en casos de infecciones urinarias recurrentes, incontinencia, dolor pélvico o alteraciones en la micción. La frecuencia de las visitas dependerá de la evolución clínica y de la respuesta a los tratamientos indicados.


    En cualquier etapa de la vida, la aparición de síntomas persistentes, sangre en la orina, dolor al orinar, dificultad para vaciar la vejiga o cambios en los hábitos urinarios justifica una consulta inmediata, con independencia de la edad o de revisiones previas.